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Mostrando entradas de 2021

Unos versos de Virgilio

  Este ensayo es el número cinco del tercer libro de Montaigne, como seguramente notaron, es el segundo más extenso de sus Ensayos ganando este puesto al tercer lugar: “La vanidad”, que tiene una página menos. Justificándome con lo que Zaid escribió: “lo que importa es cómo se anda, cómo se ve, cómo se actúa después de leer. Si la calle, las nubes y la existencia de los otros tiene algo que decirnos…” me pareció pertinente dialogar personalmente con algunas ideas expuestas por Montaigne.             Ahora bien, tomando como referencia que un ensayo es un paseo por la mente del escritor, diría que Montaigne tiene un pensamiento ordenado; como hemos visto él va de una idea, a una descripción de sí mismo, nos da una comparación de cómo lo hacía Platón (en este ensayo), regresa a su condición actual, habla de su filosofía, nos aconseja, vuelve a su estado, nos comenta sus puntos de vista personales (que al final de cuentas vuelv...

“FRENTE A LA MUERTE LAS EMOCIONES SE TENSAN, SE ESTIRAN, SE ROMPEN CASI…”

  Andrés Neuman (1977) es hijo de músicos argentinos, sin embargo, terminó de criarse en Granada, en cuya universidad fue profesor de literatura latinoamericana. En la actualidad, escribe regularmente en su blog Microrréplicas, y sus libros están traducidos a más de 20 idiomas. Entre sus novelas destacan: Bariloche (Finalista del Premio Herralde y elegida entre las revelaciones del año por El Cultural), y El viajero del siglo (obtuvo el Premio Alfaguara, el Premio Tormenta y el Premio de la Crítica, otorgado por la Asociación Española de Críticos Literarios). Hablar solos fue elegida entre los mejores libros del año por el diario La Vanguardia; nominada al International IMPAC Dublin Literary Award, al Best Translated Book Award y al Oxford-Weidenfeld Translation Prize; y seleccionada como número 1 entre los 20 mejores libros del año por Typographical Era. El argumento de esta novela es acerca de cómo una familia experimenta la enfermedad y el fallecimiento de Mario, el padre. ...

Emiliano González, La ciudad de los bosques y la niebla.

En mi experiencia con el género del terror, he notado que casi siempre nos termina por producir placer  aquello que en principio detestábamos. Cuando era pequeña, escuchar la voz de mi tía leyendo cuentos de terror era un ritual que casi siempre terminaba por desquiciarme; pasaron meses para que pudiera volver a dormir sola después de ver El exorcista y años para dejar de escuchar ratas en las paredes, imaginar que mi hermano podría estar poseído o que nuestras fallecidas mascotas vendrían a visitarnos por la noche.             Ahora me encanta ese género; aunque ya no me ocasiona insufribles desasosiegos nocturnos, disfruto de la maestría que pocos autores tienen para depurar su estilo y escribir historias que hagan sentir al lector la incertidumbre e intranquilidad propias del terror fantástico, como Arthur Machen, Algernon Blackwood y H. P. Lovecraft.             El ...

El mito de las amazonas en Fray Gaspar Carvajal

Para concebir el proceso de adecuación, me gustaría empezar con Ángel Rama, quien nos explica cómo es que las ciudades americanas fueron remitidas a una doble vida; por un lado, estaba la cuidad real que existía en el orden físico, y por el otro, la cuidad letrada que vivía en el orden de los signos y requería de una representación simbólica que solo se asegura mediante la palabra. Ahora bien, es importante entender que la configuración cultural de la Nueva España se funda y se desarrolla al mismo tiempo que el signo deja de ser una figura de mundo y deja de estar ligado por los lazos de la semejanza; las palabras se separan de las cosas, los signos ya no necesitan de un referente inmediato y pueden adquirir nuevos sentidos. Por ejemplo, en nuestro caso el mito de las amazonas se ve en la mente de los conquistadores como un equivalente a riqueza (Becco sugiere que esta leyenda de las amazonas es un nuevo intento de certificar las riquezas que las mismas poseían, con armas de oro y ...

De las moscas

Odio el espíritu hosco y triste que pasa por encima de los placeres de la vida y se aferra a las desgracias, y se nutre con ellas. Hacen como las moscas, que no pueden sujetarse a los cuerpos lisos y bien pulidos, y se adhieren a los lugares escabrosos y ásperos, y reposan en ellos… Mi tío Emile se gana la vida estudiando el ADN de las moscas -Drosophila melanogaster-, hace estudios comparativos en el que se utilizan millones de secuencias genéticas para encontrar similitudes con el ADN humano, al parecer, genéticamente hablando, somos muy parecidas a ellas. Yo diría que incluso en otros términos nuestras semejanzas son notorias, ellas también se saturan con actividades de toda índole para nunca tener que descubrir que: no soportan estar con ellas mismas, ¿preguntas qué es, a mi juicio, lo que debes evitar ante todo? La multitud . Su agenda parece siempre estar ocupada en actos que cualquier cristiano calificaría de abominables: devorar cadáveres en descomposición, propagar enfermedade...